Eco
Voces del pasado regresan, regresan porque las dejo. Vociferando estupideces, estupideces que jamás pensé que volvería a escuchar. Regresan esas voces del pasado como un maldito eco, el maldito eco que no me deja pensar, sentir, ni sonreír.
Pero esta vez estaba preparada, esta vez no me importaba nada. Esta vez supe que las voces solamente vuelven como las olas vuelven a la orilla para poderme recordar de todo de lo que tengo que agradecer. Esta vez no lloré, esta vez no cuestioné, esta vez pensé en todo aquello que es mejor hoy.
Aunque el cielo modele su gris, no importa y tampoco importa si el cielo empieza a llorar; primero sutilmente, luego perdiendo el control y finalmente tratando de manejar sus múltiples emociones. No importa si la brisa me hace temblar, si todo me hace dudar. Entendí que la vida es nada más que un terrible ciclo, una repetición…
Sé que lo único que me importa es este deseo de no moverme de aquí; este deseo de no echar a perder todo lo que tengo. Aunque las voces del pasado, esas estúpidas voces, regresen... no importa, lo importante es lo tengo de frente. Lo importante no es un maldito eco.
Pero esta vez estaba preparada, esta vez no me importaba nada. Esta vez supe que las voces solamente vuelven como las olas vuelven a la orilla para poderme recordar de todo de lo que tengo que agradecer. Esta vez no lloré, esta vez no cuestioné, esta vez pensé en todo aquello que es mejor hoy.
Aunque el cielo modele su gris, no importa y tampoco importa si el cielo empieza a llorar; primero sutilmente, luego perdiendo el control y finalmente tratando de manejar sus múltiples emociones. No importa si la brisa me hace temblar, si todo me hace dudar. Entendí que la vida es nada más que un terrible ciclo, una repetición…
Sé que lo único que me importa es este deseo de no moverme de aquí; este deseo de no echar a perder todo lo que tengo. Aunque las voces del pasado, esas estúpidas voces, regresen... no importa, lo importante es lo tengo de frente. Lo importante no es un maldito eco.